El pre-maratón fue más bien escaso. Al final ese lunes no salí y ya nos fuimos al miércoles, cuando sali a trotar con Nere y Ruben y más que trotar luchábamos contra el viento, me quedo con la horita que duró la salida y con la frase de alguien que dijo que esos días son los que valen...
El jueves piscina, y el viernes por aquello de los remordimientos, salí otra vez, esta vez con Miguel, ocho kilometrillos, 45:03, empezamos a cinco y algo y terminamos pasando el seis, pero de eso se trataba, tampoco era cuestión de hacer series, ¿no?
El sábado nos fuimos a Segorbe a media tarde, teníamos hotelito reservado, y cuando llegamos nos dimos la alegria de ver que estaba justo enfrente del pabellón, ni hecho adrede. El sitio inmejorable, y el restaurante del hotel impresionante, buena cena previa a una buena carrera, lástima que nos tuvieramos que contener con el vinito...
El domingo amanece soleado, con rasca, pero no era lo del año pasado, así que después del desayuno, nos acercamos al polideportivo con el atuendo típico de Espadán: la wind amarillo cantona de cuando ibamos en bici, pero que calentita...
En fin, saludos varios a la salida y a correr. Y a correr de verdad, no sé si salimos demasiado fuerte o qué, pero al poco me empiezo a notar las piernas. Es como si me dolieran. Le digo a Miguel que no voy cómoda, que
me duelen las piernas, debe ser el resfriado que llevamos todos en esta época...el caso es que vamos a la marcheta, ahora subidita, ahora bajadita...no recuerdo mucho del recorrido, solo dos o tres puntos que se me quedaron grabados del año anterior... y al poco llegamos al primero...este año no ha sido tan malo, la bajada de roca antes del primer pueblo el año pasado fue un suplicio por estar mojada, este año ha sido menos, aunque me he tomado mi tiempo...
Salimos del pueblo y empieza lo bueno. La subidita por pista se las trae, y aunque intento mantener el trotecochinero, al final no hay más remedio que andar...pues a andar hasta que se puede volver a trotar, la subida coincide con un trozo de la carrera de Castellnovo, lo que hace que me anime, pues al menos me suena. Justo ahí se ven unas nubes amenazadoras...Miguel me dice que viene agua, habrá que correr, no quiero lluvia antes del pico, jejeje...

Seguimos subiendo, y poco a poco nos vamos acercando al otro punto crítico de la carrera...la bajadita al barranco esa de la muerte...protestas varias de Miguel acerca de mi estilo bajando, me hacen pensar que ultimamente las únicas carreras que hemos hecho juntos han sido...de asfalto.
En fin, que todo tiene un final, y la bajada de la muerte también, y ahí empieza el otro principio...la subida terrorrífica justo antes de la media...llego arriba reventá. 2:56. Ese era el único tiempo de referencia que teníamos del maratón del año pasado. El año pasado pasamos por ahí en 3:08. Subidón!! Ahí están Pascual y Pipe, que ha abandonado su papel de liebre...
Ale, pues parriba. Curiosamente este trozo no lo recordaba muy duro...fijate tú. Y aquí es donde paso el peor momento de la prueba. De repente empiezo a notarme vacia, me entra una especie de sudor frío...se lo digo a Miguel y empieza a sacar barritas del botellero...de higos, de dátiles...no dejo de comer en el siguiente km. Miguel me va animando, pero es que no puedo con mi alma...pero de nuevo, todo pasa, y poco a poco me voy recuperando y se va suavizando la pendiente, lo que me permite incluso trotar en algunos trozos. Llegamos arriba con fuerza (las barritas...), nos hacemos la foto de rigor y de nuevo hacia abajo...trozo de senda patoso y por fin la pista. 3:47. Aquí pasamos en 4:04 en el 2007, es el último punto que tenemos de referencia, y de momento vamos bien.
La bajada por pista...ahí si que disfruto, Miguel se ha quedado rellenando el botellín, y le cuesta alcanzarme, me coge casi entrando en la senda...se acabó lo bueno. Ahí pillamos a takito, al que también hemos visto en el pico, en el momento del cruce. Va tocadito, así que se engancha a nosotros, y vamos tirando unos de otros. Los siguientes van cayendo más o menos rápido en función del terreno, pero hasta el 33 todo va bien. A partir de ahí ya voy quedándome sin bateria, auqnue aun me queda algo en la reserva hacia el 35 para tener mi momento pique del día., que me da un poco de vidilla, y me hace llegar hasta el 40 en un periquete.
Ahí de repente se me acaba el diesel que dice Miguel, y ya no puedo más. La entrada a Segorbe es patética, y solo el hecho de tener a Miguel a mi lado (y a takito por aquello de la honrilla) hace que continue trotando (si es que se puede llamar así lo que hacía en ese momento...). En la recta final veo dos caras conocidas...Diego y Roberto animándonos, y la verdad es que en ese momento tenía una mezcla de agotamiento por los 42 kms, alegria por haberlo terminado en menos de seis horas que me entraron unas ganas de llorar... Entramos en el pabellón y terminamos la vuelta con el detallazo que se marcó takito cediendonos el paso (los últimos kms podría haberse ido porque se había recuperado, pero se quedó con nosotros).
A partir de ahí, alegria por el tiempo conseguido, nos fuimos al hotel, duchita y volvimos a meta, repaso a las clasificaciones (6ª Senior!!), charraeta con los pocos que quedaban por ahí y a casa que ya estaba bien la cosa.
En fin, que sigo pensando que los últimos kms no me acaban mucho, pero con el pedazo de organización que tienen, la superbolsa que nos dieron, y lo bien que estuvimos en el hotel...el año que viene vuelvo a ver si consigo no desesperar tanto a Miguel en las bajadas.
Y desde luego, takito fue testigo de lo mucho que me cuida Miguel en las pruebas que hacemos juntos, sin él seguro que no habría bajado de seis ni de coña, y aunque a ratos me mete un poco de caña para que me espabile y lo mandaría a tomar viento (y lo mando)...está demostrado que si voy con él, como que rindo más.