Pues con Torla llegó el fin de la ruta turística de este año, esperamos que el año que viene sea tan bueno en ese aspecto, como este año: Sort, Benasque, Chamonix, Roncesvalles y Torla. Y menos mal, porque nos encantó, tanto el espectáculo de colores que es el Otoño en Ordesa, como el recorrido de una media, muy pero que muy recomendable, no es de las duras, pero con 700mts de desnivel acumulado, tampoco es Roncesvalles…
En fin, el finde empezó un poco accidentado, ya que el jueves por la tarde Laurita se nos puso malita, y una ya se va con la sensación de mala madre total, y para postre se nos caen Juan Carlos y Julia de la expedición a ultimísimo hora…en fin, que el viernes a mediodía salimos para Torla Fernando, Miguel y yo. Viaje tranquilillo y llegada al hotel a eso de las ocho, cervecita, cenita y a dormir.
Al día siguiente nos levantamos, y como no tenía pinta de haber charla técnica, Fernando decidió que había que salir a reconocer el terreno, así que fuimos a dar una vueltecilla…y como estaba marcada….pues acabamos haciéndola casi entera…que mejor manera de prepararla… En fin, el reconocimiento fue un poco accidentado, Fernando casi se nos lesiona y yo resbalé con una piedra y me caí de culo...aún me duele!
De todas formas, menos mal que hicimos el reconocimiento porque al menos así pudimos apreciar la belleza del paisaje, porque luego en plena carrera, yo ni me entero de por dónde paso!!
Por la tarde, visita obligada a la Pradera de Ordesa, a la que aprovechando que en otoño los vehículos no contaminan, se puede llegar hasta la misma pradera en coche. Curioso.
Espectáculo de colores, pero con el paseito de la mañana, como que no nos quedaban muchas ganas de patear, así que de vuelta a Torla, a recoger los dorsales y a la charla técnica… Ahí descubrimos que eramos l
a friolera de 87 inscritos, con dos bajas ya garantizadas…4 chicas, así que ya quedaba clara mi posición…cuarta!
Cenilla en un sitio recomendado (y recomendable) por el dueño del hotel, y a dormir, que aprovechando que la carrera salía a las diez, y que había cambio de hora, se pudo tomar una buena cena vinito incluido. La verdad es que este pueblo mola.
En la salida, pues eran las diez menos cinco y éramos cuatro gatos, vamos
igualito que en Castellón, Fernando calentando arriba y abajo, con la élite, y Miguel y yo, pues por ahí, paseando…las tres chicas…pues como que aun no habíamos salido del pueblo y ya tenía clara mi posición final, prácticame
nte fuimos Miguel y yo solos durante todo el recorrido, un recorrido espectacular (no me cansaré de repetirlo) que invita a correr durante todo el rato. Hay ratos que parece que vayas pisando una alfombra con todas las hojas caídas…una pasada! La carrera en si, pues fui bastante incómoda durante la primera parte, porque me molestaba la zona lumbar (por decirlo finamente) debido a la caída del día anterior, e iba bastante incómoda, porque era una zona bastante corredora, y cada vez que apoyaba en pie me molestaba. La pena es que al principio estaba todo bastante resbaladizo ya que había llovido la noche antes
, e iba con un poco de miedo en las bajadas, con lo que hasta que no llegamos casi al km 8 o así, que la zona era más seca, iba más preocupada en no caerme otra vez que en otra cosa. A partir del Puente de los Navarros, la cosa cambió. Y el recorrido también. Se hizo más espectacular, más montañero, y disfruté como una enana. Seguíamos solos Miguel y yo, era como un entrene, de vez en cuando veíamos a alguien, corredor o avituallante, que nos recordaba que estábamos en una carrera.
Al final, llegada a Torla, donde nos esperaba Fernando para entrar con nosotros hasta casi la meta, y 2:24, bajamos de 2:30 y no acabamos los últimos!! Dos objetivos cumplidos, jeje…
En fin, el finde empezó un poco accidentado, ya que el jueves por la tarde Laurita se nos puso malita, y una ya se va con la sensación de mala madre total, y para postre se nos caen Juan Carlos y Julia de la expedición a ultimísimo hora…en fin, que el viernes a mediodía salimos para Torla Fernando, Miguel y yo. Viaje tranquilillo y llegada al hotel a eso de las ocho, cervecita, cenita y a dormir.
Al día siguiente nos levantamos, y como no tenía pinta de haber charla técnica, Fernando decidió que había que salir a reconocer el terreno, así que fuimos a dar una vueltecilla…y como estaba marcada….pues acabamos haciéndola casi entera…que mejor manera de prepararla… En fin, el reconocimiento fue un poco accidentado, Fernando casi se nos lesiona y yo resbalé con una piedra y me caí de culo...aún me duele!
De todas formas, menos mal que hicimos el reconocimiento porque al menos así pudimos apreciar la belleza del paisaje, porque luego en plena carrera, yo ni me entero de por dónde paso!!
Por la tarde, visita obligada a la Pradera de Ordesa, a la que aprovechando que en otoño los vehículos no contaminan, se puede llegar hasta la misma pradera en coche. Curioso.
Espectáculo de colores, pero con el paseito de la mañana, como que no nos quedaban muchas ganas de patear, así que de vuelta a Torla, a recoger los dorsales y a la charla técnica… Ahí descubrimos que eramos l
Cenilla en un sitio recomendado (y recomendable) por el dueño del hotel, y a dormir, que aprovechando que la carrera salía a las diez, y que había cambio de hora, se pudo tomar una buena cena vinito incluido. La verdad es que este pueblo mola.
En la salida, pues eran las diez menos cinco y éramos cuatro gatos, vamos
Al final, llegada a Torla, donde nos esperaba Fernando para entrar con nosotros hasta casi la meta, y 2:24, bajamos de 2:30 y no acabamos los últimos!! Dos objetivos cumplidos, jeje…
Duchita en el hotel y a la comida que incluía la inscripción. Dudábamos si quedarnos o no, porque las últimas experiencias en comidas incluidas en la carrera no habían sido muy buenas, pero en vista de que eramos pocos, decidimos quedarnos a ver qué tal. Y la verdad es que estuvo muy bien. Pasta y ensalada, pero en condiciones, y de postre…resultó
que me tocó subir al podium!! Había trofeo para las tres primeras clasificadas y para la primera veterana, y como los premios no eran acumulables…pues me dieron el de la veterana….total una medalla y 40€!! Una risa cuando me llamaron.
Eso si, ya tuve cachondeo para todo el viaje de vuelta, es lo que tiene la élite!!

Eso si, ya tuve cachondeo para todo el viaje de vuelta, es lo que tiene la élite!!
En la foto con el 1º Veterano A y 1º Veterano B
En fin, que una carrera muy recomendable. Así como Roncesvalles me dejó ni fu ni fa, esta no se descarta repetirla. Os dejo el enlace de las repotaje fotográfico que iba haciendo Miguel, que como siempre iba sobrado a mi lado, bueno, mejor dicho, delante y detrás, inmortalizando cada momento, http://picasaweb.google.es/ireneedo/Torla# , por cierto, que era el finde de nuestro décimo aniversario de bodas, una buena manera de celebrarlo!!