36 KMS
6:07:23
Pues si, por siete cochinos minutos, pero me doy con un canto en los dientes por haberla terminado pese haber sufrido mucho (sobre todo en los últimos kms.), pero no adelantemos acontecimientos, empecemos por el principio.
Y el principio es la recogida de dorsales, el sábado, llegamos a recogerlo casi a punto de finalizar, y me quedé sin camiseta técnica de mi talla, osea Miguel tiene dos, y la verdad es que se las merece las dos, porque si no hubiera sido por él..., total recogemos camiseta, y buff, se está poniendo de moda lo de los buff, y me encanta, porque yo los uso mogollón, y nos vamos a casa, cena y a dormir.

Duermo como un tronco, no estoy muy nerviosa (de momento), nos levantamos, desayuno, ducha y a Penyeta a dejar un coche. Allí recogemos a Pedro Felip y se viene con nosotros a la Magadalena. Empiezan los nervios, y el yo que hago aquí, porque vaya tela las pintas de la gente, menos mal que nos encontramos a los kiyos y hablando con Julia y Carmen se nos hace casi la hora, foto de los que estamos en ese momento en la salida, y ... a correr.
Ahora si que estoy nerviosa, nada más salir ya se ve que la gente aquí, como que bo pertenece al mismo planeta que yo, así que nos va pasando gente y gente, hasta que al inicio de la primera senda, ya estamos Miguel y yo más solos que la una, y así sería en los siguientes kms. parecía que ibamos de entrene...

En fin, que a la marcheta, vamos subiendo, me noto ahogada, hace mucho calor y ya no estamos acostumbrados a correr con calor (parece mentira decir esto a mitad de junio), llegamos al km. 5 y ahí empezamos a bajar, no quiero mirar el crono mucho, tampoco quiero obsesionarme con lo de las seis horas, así que Miguel rellena mi botellero y seguimos hacia el temido Morico. La bajada buena (sería la única), y empezamos a subir, primero bien, luego por la senda de los horrores (que ya no lo es tanto después de la currada del otro día), no la recordaba tan durilla. A todo esto seguimos más solos que la una, a lo lejos divisamos a Whusi, buscamurs y Manu, pero ya nos llevan una ventajilla. Subimos y subimos, y llegamos al collado. Estoy extenuada, esta subidita se las traía, y lo que viene....a por ello vamos. Ya me estoy poniendo nerviosa pensando en la subida final al Morico, encima no se que pasa que no para de bajar gente de arriba, nos cruzamos con una chica que se retira, no va bien le dice a Miguel (la vasca), y nosotros seguimos. Nada más empezar la senda oímos un grito de ánimo
Venga Irene, que viene lo que te gusta , es Visi, que maja! Eso me da un subidón, y seguimos parriba. Llegamos a la zona de las cuerdas, pero menos mal que yo traía mi
cuerda particular, porque sino, h

abría estado ahí media hora intentando tirar parriba. Miguel en todo momento pendiente de mi, me daba la mano y me tiraba a la roca siguiente. Así, pasito a pasito llegamos arriba (1:34), y allí estaba Visi, cámara en mano, animando. Nos informa de lo super-rápidos que iban los primeros (habrá sido para ver), y se baja con nosotros hacia abajo, a ver si así me achucha y bajo más rápido.
Siguiente control y km. 10: 1:48.
Bajada hacia el Mas de Xiva, no sé si calie bajar tanto, para luego tener que volver a subir, subida que se me hizo eterna de la muerte, con la solana que caía, y Miguel ahí, haciendo fotos, animando, venga Irene que podemos! ese fue el grito de guerra de ayer, parecía un anuncio de cuatro con la selección... Al final, conseguimos llegar otra vez al collado. Vaya ganas de tocar las narices, menuda vuelta nos habían hecho dar, para ir a parar al mismo sitio.
Ahí nos cruzamos por primera vez con alguien, hasta ahí, solo habíamos visto a la gente de los controles (yo de vez en cuando me giraba a ver si venía la escoba). En la subida final al Roca Blanca, nos encontramos con un chico medio grogui, que no iba ni palante ni patrás. Entre Miguel y otro chico lo bajaron hacia el collado. Yo tampoco estoy para echar cohetes, me noto mareada, y con sensación de ahogo, así que aprovecho yo para seguir y empezar la bajada del Roca Blanca sin que Miguel me presionara para que bajara más rápida, más cómoda que bajé! Tan cómoda, que antes de empezar la bajada del otro lado, ya me había alcanzado Miguel... seguim

os bajando, Miguel animando y ya estábamos otra vez en el primer control. Ya habíamos dado la vuelta, había pasado lo peor.
Me tiro una botella de agua por l

a cabeza, y seguimos hacia el Raca, en ese avituallamiento recogemos otro chico, le había dado un tirón e iba a seguir un poco, no creo que terminara. Empezamos la subida a Raca, y yo empiezo a notar el bajón, Miguel literalmente me empujaba por detrás en el culo para ayudarme a subir más deprisa. A miad subida divisamos a dos personas subiendo, son Whusi y Manu, les alcanzamos en la cima del Raca, y hacemos la bajada con ellos, hasta el siguiente control. Ahí le vuelvo a dar a Miguel el botellín y sigo bajando. Km.20: 3:48. La cosa está empezando a estar jodidilla.

Veo a alguien en la bajada, una chica, la alcanzo en la subida siguiente. Y a otro chico más adelante. Vamos alcanzando gente, y antes de llegar al siguiente control, Miguel se lleva un buen susto con un chico que nos encontramos sentado, mareadísimo. Miguel me dice que siga, que se queda con él, y ya me cogerá. Sigo, por suerte quedaba poco para el siguiente control y aviso para que baje alguien a ayudar. Vaya carrerita más accidentada que estamos teniendo!
Sigo, más sola que la una, bajando hacia Sant Vicent, menudo aburrimento, menos mal que Miguel ha venido conmigo, sino no de coña aguanto sola toda la carrera, así esperando que me coja Miguel nuevamente, me planto en el siguiente control, en Borriol, donde bebo y empienzo a subir el muro de piedra que nos habían preparado. Ahí me alcanza Miguel, que me cuenta que el chico se le ha desmayado, y se ha llevado un susto de muerte. Alcanzamos la pista que nos lleva a la bajada de la coma, donde nos está esperando nuevamente Visi, cámara en mano, y también está Karmele y el manager animando, qué alegría! caras conocidas. Nada más pasar el árbol, mis cuñados, que también han venido a vernos sufrir. Cruzamos el barranquillo, y a subir otra vez, donde nos encontramos de nuevo a otro chico, con un policia, hecho polvo, esperando una ambulancia. Miguel está apunto de quedarse otra vez, cuando oímos la sirena de fondo. Menudo yuyu que me está entrando.
Por suerte, se ha nublado y el sol ya no aprieta, lo que hace que el final no sea tan agónico, pero las fuerzas ya no llegan y encima estamos en cinco horas cuando empezamos la subida de después de la coma, con lo que lo veo todo bastante negro. Ahí es cuando Miguel ya no para de animarme ni un momento, venga Irene que aún podemos!, trota un poco, baja con más decisión, camina con más alegria, y yo ya no puc mes, pero intento hacerle caso. Tengo los pies molidos, los dedos hechos polvo, que cada paso que doy me hace ver las estrellas. Pero continuo apretando los dientes, a ver si de verdad aun se puede. Pero en cada vez me cuesta más, subir y lo de bajar ya ni se sabe, y cuando vemos que encima nos bajan más y más para luego volver a subir el Tossal, ahí si que ya Miguel me dice por primera vez, que no podremos. De ese crono si que me acuerdo, quedaban 24 minutos, y me dice que si no nos hubieran hecho bajar por donde la regularidad, si que lo hubieramos conseguido, que rabia!, pero aun así aprieto los dientes lo que puedo, e intento que no se vaya mucho el crono. Y empezamos la última bajada, ahi si que ya me da igual, me duelen los pies, estoy cabreada y solo tengo ganas de que esto termine de una vez. Allá abajo oigo a Miguel, diciendome que me lance, que baje más deprisa, ya no puedo más...al final termina el trozo peor, y cogemos ya la senda buena y luego pista. Por suerte la entrada a Penyeta es por la via rápida, y al menos cuando entramos, aun está el arco de meta, el crono...mira... unas ganas de llorar. Ha sido una odisea.
Llegamos y todavía queda gente, ahí aplaudiendo, animando. El primero en recibirnos...groc, con un par de besos, me acuerdo, aunque entonces iba que no sabía ni donde estaba, me acuerdo, pipe, que no sabía que se había retirado, pedro felip, él kiyo, menudo carrerón, la kiya, animando como siempre, visi y su cámara (he de conseguir ese reportaje como sea), buscamurs, otro campeón, en fin y la gente del club, que nos apoyó en todo momento, durante la carrera y a la llegada. Y mientras iba entrando gente, que aun quedaba alguien por entrar, yo iba recuperandome con el avituallamiento de meta, que todo hay que decirlo estaba de morirse, y en eso que entra Whusi, muy bien, que alegría nos llevamos, pensábamos que se había retirado, pero no, ahí que aguantó.
Y en fin, que aunque cuando llegué estaba tan cabreada y cansada, que juré que jamás haría otra animalada de estas, pues que quereis que os diga, que no, que si la vuelven a hacer, pues repito, y que estoy muy contenta con mi tiempo, y más después de ver la cantidad de gente que abandonó y los tiempos de la gente, con lo mal que bajo yo, hice un tiempazo, porque las minutadas que pierdo yo en las bajadas de este tipo...solo Miguel lo sabe. Y que sin Miguel, pues que o no lo habría terminado o me habría costado una hora más, porque lo que hizo ayer durante toda la prueba es de 10.